Noticias

Martes 18 de Noviembre de 2014

Cada Vez Más Wine Countries En Argentina

Cada Vez Ms Wine Countries En Argentina

Con la misma plata con la que comprás un dos ambientes, podés tener tu casa frente a tu viñedo...

Con la misma plata con la que comprás un dos ambientes, podés tener tu propia casa frente a tu propio viñedo y beber tu propio vino. Un modelo de negocios que crece en oferta y espera inversores.

Los sueños dorados de los argentinos han variado con los años. De las ansias de doble apellido y los caballos de carrera del siglo pasado al deseo de una 4x4 y diversos objetos deluxe hay todo un mundo de cambios sociales. Hoy, entre los nuevos objetos de deseo más codiciados, el vino (moderno símbolo de status) y su estilo de vida son de los que encabezan las preferencias, en especial a la hora de invertir dinero.

Poseer una casa en un paraje a cielo abierto y enmarcado por montañas, cumpliendo el sueño de la bodega y el viñedo propio, es un anhelo que muchos productores inmobiliarios están explotando a través de proyectos de alta gama dedicados al tema. Por el momento, el interés del público es moderado. De acuerdo a lo consultado con empresarios del rubro, sólo el 20% de las fincas ofrecidas han encontrado compradores. Sin embargo, se multiplican las ofertas que suman una docena de proyectos ya en funciones o con arribo inminente.

A COUNTRY FOR WINE MEN

Los antecedentes del fenómeno hay que buscarlos dos décadas atrás en lugares con grandes extensiones de tierra (por ende, a precios más accesibles) como Napa Valley (en California), o en países más tradicionales pero con proyectos modernos, como los viñedos comunitarios en Portugal. Aquí los primeros proyectos datan de 2006, con la creación de Vines of Mendoza, hasta los recientes Tierra Mansa, Tupungato Winelands (lanzados en 2010) o Casa Palmero (en 2012). Todos procuran lograr una equilibrada combinación entre vinos, resort y bodegas.

Amén de las diferencias puntuales en precios y servicios, en general funcionan como una suerte de barrio privado, donde el inversor adquiere una parcela de viñedos (de 1 a 4 hectáreas) con vides ya sembradas y produciendo o planeadas a futuro. En el terreno adquirido uno también puede construir su vivienda (algunos proyectos incluyen la casa ya lista) y hay una bodega en conjunto con los demás propietarios donde todos podrán vinificar sus cosechas, creando sus productos propios.
 

ubicación